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10 abr 2010

Zapallos 2010


Este verano fue totalmente diferente al verano anterior. Mientras el del 2009 fue peligrosamente seco y la gente de campo padeció la falta de agua, este verano 2010 fue abundante en lluvias, lo cual permitió que las plantas se desarrollaran con gran velocidad. Igualmente, esto fue perjudicial en cierto sentido. La fruta escaseó, hubo poca sandía, melón y los precios por lo tanto fueron superiores a otros años.

Pero en lo que se refiere a enredaderas, guías y demás.... se expandieron con gran brío. Me refiero a mis plantas de chauchas y a las guías de zapallos. Fue tanto el desarrollo de las mismas, que algunas mías pasaron para el vecino y algunas guías del vecino pasaron para mi huertita.

Obtuve por lo tanto la cosecha de 3 zapallos totalmente diferentes: una calabaza, un zapallo verde y un zapallo anaranjado. Hoy arranqué el último.


Pero empecemos con el zapallo calabaza. Estuve más de una semana sin ir al fondo porque llovió abundante durante varios días y cuando fui, las guías del vecino habían usurpado la entrada a mi huertita. Iba a cortarlas, pero vi que nacía un pequeño zapallo, que poco después se convirtió en una linda calabacita. Las hojas apenas me dejaban ingresar a la huerta, pero las dejé hasta cosechar una hermosa calabaza con la que hice un delicioso dulce, cuya receta encontré en Internet. El único cambio que le haré la próxima es reducir la cantidad de azúcar, ya que se me caramelizó mucho al enfriarse, pero tal vez lo dejé hervir más tiempo del conveniente. Es que prácticamente se hizo solo de tan fácil que es la receta. La comparto con ustedes, esta es la página web:
http://www.recetassimples.com/dulce-de-calabaza/
El dulce de calabazas queda para chuparse los dedos.








Otra de las guías que se subieron por la enredadera que divide nuestros terrenos fue una de zapallo verde. La guía vino del vecino, trepó la enredadera, bajó hacia mi lado, hasta terminó trepando nuestra parra!!!
Cuando descubrí que un zapallito crecía colgando, le puse un par de bloques debajo para sostenerlo. Menos mal que lo hice porque en menos de dos semanas era un gran zapallo. Antes de que los vecinos comenzaran su extrema limpieza y cortaran todas las guías, coseché el zapallo visitante.








El último zapallo, creció de mis plantas del año pasado. Surgió la guía de pronto y se desarrolló hasta dar un lindo zapallo naranja. Comencé a cuidarlo, le puse una tabla debajo para que no se enchumbara de agua si seguía lloviendo mucho.
Hoy lo he arrancado porque ya estaba bien durito. Lo pelé, lo corté en trozos y lo pesé: 2.050 Kg. Lo dejaré esta noche con agua y cal para hacer mañana dulce de zapallo en almíbar (en pedazos).


Las semillas que he recolectado de este zapallo son preciosas, redonditas. Guardaré varias para plantar el año que viene...






Muchos de ustedes, me pusieron en entradas anteriores, que han obtenido zapallos de maneras inverosímiles (haciendo compost, porque tiraron los restos del zapallo con el que cocinaron, etc). En realidad la planta de zapallo suele crecer facilmente y se desarrolla fabulosamente si la lluvia y el sol abundan. Pero también es facil que sean atacadas por hongos, insectos y que lleguemos a tener guías de varios metros y ningún zapallo. Así que cuando recolectamos por fin los zapallos es una gran alegría. Además por su tamaño, sabemos que con cosechar uno, ya tenemos para un par de pucheros para toda la familia, o para varios bollones de dulce.


En cuanto a propiedades, recordemos que el zapallo es bueno como desintoxicante al eliminar los residuos del organismo, se digiere con gran facilidad, tiene alta concentración de betacaroteno (el cual ayuda en la prevención del cáncer). Es bajo en calorías y no posee colesterol. Y por su alto aporte de fibras, tiene gran importancia en el proceso digestivo.
Sus semillas son una fuente excelente de hierro, potasio, fósforo, magnesio y zinc. Se pueden secar y tostar en el horno.


1 jul 2009

Zapallo Criollo

En setiembre del año pasado decido plantar semillas de zapallo. Recuerdo que mi padre cultivaba… y prácticamente se desarrollaban y crecían solos entre el pasto. Así que supuse sería muy fácil obtener lindos zapallos criollos. Y ya que estaba poniendo semillas de otras verduras en vasitos… seguí por las de zapallo.
El 1º de octubre, los primeros brotecitos asomaban.


8 de octubre


11 de octubre


En la feria había comprado unas pequeñas ciboulettes y las planté por todo el fondo.
Algunas de las plantitas de zapallo ya estaban prontas para el trasplante, así que las puse en tierra, cerca de las ciboulette.




21 de octubre, las plantitas de zapallo crecen lindas.




No bien van desarrollándose les pongo unas cañas para que se trepen, porque si bien pueden ser rastreros, no tengo demasiado lugar para que se desarrollen en tierra.



El verano está al llegar cuando descubro el primer zapallito, pequeñito, entre las hojas. Qué lindo!



7 de diciembre

Pero días después el pequeño zapallo comenzó a ponerse amarillo... se secaba. Regué la planta, pero no hubo caso. Se secó del todo. Qué pena...

Como el calor es bastante fuerte al mediodía, decido poner una malla para sombra sobre las plantas de zapallo, ya que las hojas parecen sufrir mucho con el sol fuerte.


No obstante, otros zapallos pequeñitos aparecen, viven unos días y finalmente se secan. Ni la malla, ni el riego. El verano ha llegado y los zapallos no prosperan. Los frutos no se salvan.

Este verano es muy seco en Uruguay. Enero y febrero 2009 es muy caluroso y pasan muchas semanas sin lluvia. En el campo la gente pierde sus cultivos.
Los animales mueren de sed.
Me doy por vencida y pienso que los zapallos no resistirán el calor. Ya no aparecen más frutos y dejo que las guías se desarrollen por el terreno sin preocuparme más por ellos. Los tallos se extienden varios metros y hasta comienzan a trepar por la enredadera que tapa el cerco con el vecino del costado.

Yo no me explico cómo antes crecían solos los zapallos en el terreno y ahora que los atiendo y los cuido, no tengo suerte con ninguno...

Pero....

En marzo, mi madre descubre un par de zapallos, colgados en la enredadera donde las guías se habían subido. Los zapallos se desarrollan solos, sin mis riegos, sin mi atención. Como siempre la naturaleza sigue su curso; venciendo al verano más seco, nacen dos zapallos que cuelgan escondidos entre hojas.


19 de abril de 2009 - Con el paso de los días, van tomando un lindo tamaño y se vuelven muy pesados, por lo que hay que inventar algún recurso casero para sostenerlos y que los tallos no se quiebren.


Unos bloques y un cajón debajo de uno de los zapallos.




Una bolsa negra grande intenta sostener el segundo zapallo.



Aquí se pueden observar los dos zapallos "trepadores"



23 de mayo 2009

Los zapallos tienen ya un tamaño bastante lindo.

Pero las hojas tienen un hongo blanco. Por mas remedio que les pongo, el hongo avanza, tomando todas las hojas y secándolas, de igual manera enferma los tallos.

Pero por mas hongo que los ataca, los "super-zapallos" (y no por lo grandes, sino por todos los obstaculos que van venciendo), continúan desarrollándose. Incluso ya cuando la planta apenas tiene hojas sanas.

En mayo y junio comienza a llover.

Con algunas lluvias, los zapallos húmedos son visitados por los caracoles. Hay que quitar el agua de la bolsa donde cuelga uno de ellos y los caracoles.


Finalmente, el 26 de junio decido cosechar uno de los zapallos, que ya está medio amarillo por debajo. Temo que comience a secarse, así que voy al fondo con mi serrucho y corto el tallo. Me traigo un hermoso zapallo bajo el brazo. Lo lavo bien en un balde. Aquí está.






¿Qué hago con él? Ensalada?... Sopa de verduras?
No, dulce en almibar... o lo que me salga, porque será la primera vez que haga dulce de zapallo. A ver qué me sale...


Temo que esté podrido o algo. Lo corto y... está nomás bien. Sanito. Qué suerte!







El Dulce

Bueno, aquí vamos. La receta que elegí de dulce de zapallo se hace así:
Cortamos en cubos (o algo así) el zapallo. Le quitamos la cáscara, por supuesto.
Aprovecho a pesarlo. Sin cascara: 1.950 kg
Bastante bien mi zapallito… Nació en tierra sin fertilizar ni abonar, soportó uno de los veranos más secos de Uruguay y creció cuando las hojas estaban secándose por el ataque de un hongo.
Mi valiente zapallo pesó 2 kilos.



Ah, no olvidemos guardar algunas semillas para la próxima siembra.




Los trozos de zapallo se cubren con agua a la cual se le agrega unos gramos de cal para dulce. Esto sirve para que luego al cocinarse no se deshaga y queden los cubos con una especie de “cascarita” crocante.
Luego de unas cuantas horas, se retira el zapallo, se enjuaga bien y se pone en agua hirviendo donde se le deja hervir durante 4 minutos.
Al mismo tiempo pongo en otra olla lo que será el almíbar: agua, azúcar, clavo de olor, canela.





4 minutos después de hervir, apago el fuego de la olla donde está el zapallo.
Luego de que el almíbar hierve durante un buen tiempo, saco del agua con una espumadera los cubos de zapallo y los pongo a hervir en el almíbar.
Esto lleva bastante tiempo.



La receta dice que el dulce está pronto cuando los cubos de zapallo se ven transparentes. Bueno, apago el fuego porque hace bastante que hierven en un almíbar que debió haber quedado más consistente. Pero quedó muy rico igual, comerse se va a comer. El zapallo me rindió: 4 bollones de 1 litro de dulce.

¿Quién quiere un poquito?Hecho con zapallo caserito… (je!)

Ver Zapallos 2010

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